En el pádel hay golpes que ganan partidos y otros que ganan aplausos. El remate encaja mejor en la segunda categoría, aunque bien utilizado sin duda vale para ambas. Es el golpe que más llama la atención cuando ves pádel profesional, jugadores que vuelan, pelotas que salen de la cancha o que suben casi como si fueran globos.
Pero en la realidad del pádel amateur, el remate no es ni el más frecuente ni el más recomendable en muchas situaciones. A menudo se fuerza innecesariamente, se ejecuta con poca técnica y acaba convirtiéndose en una oportunidad de contraataque para el rival. La clave está en entender que el remate no es solo potencia y que es un golpe que se aprende después de dominar muchos otros aspectos del juego.
Dicho esto, con la llegada del calor, las canchas se calientan, la pelota corre más y el remate se vuelve más efectivo para los que se animan a usarlo. Así que, si tenés la decisión de mejorar este golpe, desde Pádel Store te damos algunos consejos clave.
La potencia nace de las piernas
Hay quienes creen que el remate depende exclusivamente del brazo y nada más lejos de la realidad. La fuerza para hacer un buen remate nace de las piernas. Antes de pegarle a la pelota, habrá que hacer pequeños pasos de ajuste para colocarse bien debajo de ella, fijar los pies en el suelo y flexionar bien las piernas.
Con esa flexión haremos que la fuerza que sale de las piernas pueda trasnmitirse a la parte del tronco superior para que se traslade a la pelota. Esa carga es la que nos permite impulsarnos hacia arriba y transferir toda la potencia del cuerpo hacia el brazo.
Impactar en el punto más alto posible
Cuando el rival lanza un globo, habrá que colocarse debajo de la pelota con margen y buscar el impacto en el punto más alto posible, con el brazo totalmente extendido. El objetivo es aprovechar toda la altura del globo y maximizar la potencia del remate. Cuanto más arriba le pegues, más fácil será que la pelota vuelva cogiendo altura.
Efecto liftado para remates por tres
Si querés que la pelota se escape por tres metros o gane mucha altura tras rebotar, habrá que cambiar la empuñadura, el secreto está en la muñeca. Al terminar el gesto, hacé un movimiento hacia delante y ligeramente lateral, como peinando la pelota. Ese efecto la hace girar y facilita que, al tocar la pared, salga disparada hacia arriba o hacia fuera.
Mientras en el remate plano el punto de impacto es un poco por delante, en este remate tenés que dejar la pelota un poco más atrás para golpearla cuando esté encima de tu cabeza.
Los mejores rematadores del mundo
El remate en pádel es uno de los golpes más cotizados, pero también uno de los más difíciles de dominar. No se trata solo de fuerza, sino de técnica, colocación y cabeza. Trabajá tu base física, mejorá tu lectura del juego y aprendé de los mejores.
- Leo Augsburger: el joven argentino que revolucionó el circuito con su juego agresivo y potente. No lo decimos solo nosotros, el propio Tapia ha dicho que para él es el mejor rematador. Su capacidad para rematar desde cualquier lado de la cancha lo convierte en una amenaza constante.
- Agustín Tapia: elegancia y precisión.
- Arturo Coello: uno de los más completos.
- Ale Galán: vertical, veloz y agresivo.
- Juan Tello: apodado “el Gato”, tiene uno de los smashes más violentos del circuito.
- Javi Garrido: potencia pura.
- Juan Lebrón: versátil y creativo.
- Franco Stupaczuk: remata menos que otros de la lista, pero cuando lo hace, elige el momento con mucha inteligencia.
- Pablo Cardona: zurdo y potente.
